BeIN Sports (RD) / Minnesota Timberwolves (DR)

Por Editorial | Deporte

Conocido por ser un jugador que no teme a la confrontación, Rudy Gobert sabe responder tanto en la cancha como en las redes sociales. En 2017, llamó al orden a un tal Antoine Griezmann, mientras este último comentaba la actualidad de la NBA.

Cuando Joakim Noah se convirtió en DPOY en 2013-14 con la camiseta de los Bulls, no teníamos idea de que su sucesor francés ya estaba en la misma liga. Un tal Rudy Gobert acababa de disputar su primera campaña en Estados Unidos, tras ser seleccionado al final de la primera ronda procedente de Cholet. Y lo menos que podemos decir es que el chico ha causado una fuerte impresión desde entonces.

Diez años después, el internacional francés ostenta tres estatuillas como mejor defensa de la liga y se ha consolidado como un referente en la posición de pivote. Ahora miembro de los Timberwolves, fue en el Jazz donde se consagró como una auténtica estrella, aunque nunca pudo pasar de la segunda ronda de los playoffs. Suficiente para convertirlo aún en el mejor puesto 5 de la historia de la franquicia.

La épica respuesta de Gobert a Griezmann en 2017

Dispuesto a todo para proteger a su círculo y, por tanto, a su equipo al mismo tiempo, The Stifle Tower no tuvo miedo de hacer lo mismo fuera de las canchas, incluso hacia sus compatriotas. En 2017, cuando la estrella del fútbol Antoine Griezmann comentó sobre la llegada de Gordon Hayward a los Celtics, el subcampeón olímpico respondió lo siguiente:

Pequeña aclaración: Hayward acababa de dejar el Jazz donde todavía jugaba Rudy en aquella época, cuando probablemente era el mejor jugador. Por lo tanto, la marcha del extremo fue una gran pérdida para la franquicia, aunque Donovan Mitchell pudo hacerse cargo después. De ahí esta reacción salvaje, aunque teñida de humor, de Gobzilla… Griezmann no se ofendió e incluso respondió.

Las palabras fueron ciertamente brutales, pero el ambiente entre Rudy Gobert y Antoine Griezmann no era nada malo en ese momento. Cabe señalar también que la carrera del pívot tomó un rumbo mucho mejor que la de Gordon Hayward, cuya grave lesión en su primer partido con Boston Literalmente todo cambió para el extremo.